El Che Guevara es un personaje de culto. Sin ir más lejos, estoy en estos momentos en Buenos Aires y me ha impresionado la presencia de su figura en las paredes, en los afiches en las calles, en las librerías, en los que la gente dice de él.
Y por esas cosas de la vida, me he topado con un excelente artículo que publicó recientemente Patricio Navia en su blog, escrito por Alvaro Vargas Llosa.
Lo intersante del artículo es la visión crítica y profunda del líder, y por sobre todo, cómo las sociedades vamos edificando figuras de culto de las cuales poco o nada sabemos.
Los invito a leerlo, les va a gustar. Pongo algunos párrafos para darles un sabor del texto.

"El Che Guevara, que hizo tanto (¿o fue tan poco?) por destruir el
capitalismo, se ha convertido ahora en una marca quintaesencialmente
capitalista. Su imagen adorna jarros de café, encendedores, llaveros,
billeteras, gorras de béisbol, sombreros, pañuelos, musculosas,
bolsos, jeans, té de hierbas y, por supuesto, las omnipresentes
remeras con la foto, tomada por Alberto Korda, del ídolo socialista
con su boina durante los primeros años de la revolución, cuando el
Che apareció por casualidad dentro del visor del fotógrafo y que aún
es, 38 años después de su muerte, el logo del chic revolucionario (¿o
es capitalista?). Incluso hay un jabón en polvo cuyo eslogan es: ???Che
lava más blanco.???
"Thierry Henry, un jugador de fútbol francés que juega para Arsenal,
en Inglaterra, se presentó en una fiesta de gala organizada por la
FIFA, la institución mundial del fútbol, con una remera roja y negra
con la imagen del Che."
"El Che Guevara: una violenta, selectiva y fría máquina de matar
Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo calcula
que alrededor de 200 personas, cifra similar a la que da Armando
Lago, un profesor de economía retirado que compiló una lista de 179
nombres como parte de un estudio de ocho años de duración sobre las
ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que fueron ejecutadas 400
personas entre enero y fines de junio de 1959 (momento en el que el
Che dejó de estar a cargo de La Cabaña). Los cables secretos enviados
por la embajada estadounidense en La Habana al Departamento de Estado
en Washington hablaban de "más de 500".

El Che, un megalómano con ansias de poder
Cuando escribió sobre Pedro de Valdivia, conquistador de Chile,
Guevara reflexionaba: "El pertenecía a esa clase singular de hombres
que la especie produce rara vez, en quienes el ansia de poder
ilimitado es tan extremo que para conseguirlo cualquier sufrimiento
parece natural". Podría haberse descripto a sí mismo con esos términos.
Al principio, la revolución movilizó voluntarios para construir
escuelas y trabajar en puertos, plantaciones y fábricas; exquisitas
oportunidades para fotos del Che estibador, el Che recolector de
caña, el Che obrero textil. Pero no transcurrió mucho tiempo para que
el trabajo voluntario se hiciera un poco menos voluntario: el primer
campo de trabajos forzosos, Guanahacabibes, se estableció en el oeste
de Cuba a fines de 1960. Así es como el Che explicó la función que
cumplía este método de reclusión: "A Guanahacabibes se manda a la
gente que no debe ir a la cárcel, la gente que ha cometido faltas a
la moral revolucionaria de mayor o menor grado... Es trabajo duro, no
trabajo bestial".

"El gran revolucionario tuvo una posibilidad de poner en práctica su
visión económica -su idea de justicia social- como director del Banco
Nacional de Cuba y del Departamento de Industria del Instituto
Nacional de Reforma Agraria a fines de 1959, y desde principios de
1961, como ministro de Industria. El período en el que Guevara estuvo
a cargo de casi toda la economía cubana fue testigo del colapso casi
total de la producción azucarera, el fracaso de la industrialización
y la introducción del racionamiento en el que había sido uno de los
cuatro países latinoamericanos más exitosos en el terreno económico
desde antes de la dictadura de Batista."
"Su período al frente del Banco Nacional, durante el que imprimió
billetes firmados "Che", ha sido resumido así por su segundo, Ernesto
Betancourt: "Encontré en el Che una ignorancia absoluta de los
principios más elementales de la economía". La capacidad de
percepción de Guevara con respecto a la economía mundial fue
célebremente expresada en 1961, durante una conferencia hemisférica
en Uruguay, donde predijo un crecimiento del 10% en Cuba "sin ningún
temor", y para 1980, un ingreso per cápita mayor que el de "Estados
Unidos hoy". De hecho, para 1997, el trigésimo aniversario de su
muerte, los cubanos vivían con una dieta de dos kilos de arroz y
medio kilo de porotos por mes, 120 gramos de carne dos veces al año,
120 gramos de pasta de soja por semana y cuatro huevos por mes."